II Liga Costa del Sol en Málaga, triunfos de Consultores Vera y Fernández, Quitapenas, El Ángelus y Nausica.


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Consultores Vera y Fernández, Quitapenas, El Ángelus y Nausica, se anotan la primera prueba de la Liga Costa del Sol para cruceros

Consultores Vera y Fernández, en ORC 1, Quitapenas, en ORC 2 y empate de El Ángelus y Nausica, en promoción han sido los vencedores de la primera prueba del II Liga Costa del Sol para cruceros, que ayer hacía su debut en la bahía de Málaga, organizado por el Real Club Mediterráneo.

Las condiciones acompañaron para que la flota de 29 barcos inscritos en esta competición disfrutaran de un día espectacular, en el que se pudieron celebrar dos pruebas, con un recorrido barlovento-sotavento, con tres vueltas para ORC 1 y dos para el resto.

La regata en la bahía comenzó muy técnica, por los constantes roles del viento, para acabar muy física ya que, después de una manga con unos 12 nudos de intensidad, alcanzó puntas de 24 nudos al final de la segunda prueba.

En ORC 1 se imponía en la general el barco de los hermanos Vera, un Dufour 40, que estrenaba patrocinador, Consultores Vera y Fernández para conseguir dos victorias en sendos parciales.

Por detrás, el Ventura del Mar, de Javier Contreras y del Club Mediterráneo (Vrolijk 37) protagonizó buenos duelos en tiempo real con el ganador de la jornada, para ocupar tras las compensaciones de tiempo, la segunda plaza de la general gracias a su segunda y cuarta posición en las mangas.

Por su parte, el Rivervial (Dufour 34) iba de menos a más pasando del quinto de la primera manga a la segunda plaza de la segunda para ocupar el tercer escalón del podio de la jornada.

Igual firmeza concretó en la clase ORC 2 el Quitapenas (Dufour 32.5), de Jorge de Torres y también del Club Mediterráneo que lograba imponerse en las dos mangas del día. Por detrás, el Zoom 360, un Fortuna 9 Club Marítimo de Benalmádena que mostró gran regularidad anotándose dos segundos, seguido del Ya Andará (Triana 26), que obtenía dos terceras plazas.

Por último, en promoción, empate a puntos en la cabeza entre la embarcación El Angelus, Sun Odyssey 37, y Nausica (Sun Way 21), clase en la que cada uno se anotó una victoria.

Tras la competición, los regatistas disfrutaron de una animada comida en el puerto deportivo del Real Club Mediterráneo.

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300 Millas A3 Trofeo Grefusa, triunfo de Pestañeo de Javier Moreno.


© 300 Millas A3 Trofeo Grefusa

Fuente info Sailing Comunicación

El valenciano Pestañeo se hace con la 300 Millas A3 Moraira Trofeo Grefusa

- El Ziving Badia fue el primero en tiempo real en arribar al náutico Moraira invirtiendo 64 horas 54 minutos y 3 segundos en completar el recorrido
- El podio en la general ORC queda cerrado con Grop III y Pajuelín XIII Benidorm

Moraira (Alicante), 20 de enero de 2018

La embarcación Pestañeo de Javier Moreno, navegando bajo la grímpola del RCN Valencia, se ha hecho con el triunfo final en las 300 Millas A3 Moraira Trofeo Grefusa, tras invertir 2 días, 18 horas, 14 minutos y 29 segundos en completar el recorrido. Una regata que ha vuelta a estar marcada por la dureza, con viento cero en muchas fases de la prueba y en otras ha llegado a los 20 nudos de intensidad.

Pero no ha sido el único factor clave, ha habido un momento que ha marcado el antes y el después en la regata. Después de llegar a Ibiza la flota tuvo una noche de popa con un viento entre los 6 y 12 nudos llegando al amanecer a Columbretes, lo que propició que la flota se reagrupase mucho. El viernes por la noche el viento estuvo ausente durante por el paso de la Peñeta del Moro, en Cullera, lo que permitió recortar la distancia a algunos barcos de la zona media con el grupo de cabeza, llegando a pelear hasta el último segundo en una popa desde Cullera a Moraira.

Estos elementos hicieron que la llegada a Moraira fuese muy ajustada. El primero en hacerlo fue Ziving-Badia de Javier Arbona que, tras obtener los tiempos compensados que ubicado en la octava plaza. Los de Arbona han invertido 64h.54’:03” en completar el recorrido

En cuanto a la general ORC, en las cinco primeras plazas, el valenciano Pestañeo es primero (66 h.14’ 29”), seguido de Grop III de Diego de las Heras (66h. 58’ 20”); Pajuelín XIII Benidorm de Miguel Noriega, (67h.42’ 46”); Cafés Granell de Agustín Granell (65h. 54’ 20”) y en la quinta plaza Kundaka-Elite Sails de José Coello (65h. 53’ 33”).

La entrega de trofeos se realizará el sábado 27 de enero en una gala por la noche en el Club Náutico Moraira.

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Regata Chiloe 2018, Chile. Regata de preparación.


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Fuente info Esteban Gomez

Con la regata de Preparación en el Puerto de Castro se dio inicio a la XV Regata Chiloé-Santander, la competición más importante de las vela del país y que este año reune a 70 barcos de las clases Soto40: IRC; J/105; J/70; J-24 y Crucero, quienes navegaron un barlovento-sotavento de 2,5 millas y vientos promedios de 10 a 15 nudos sur.

En la clase Soto40, el primer yate en cruzar la meta fue Santander de Jorge Araneda, escoltado por BGT Pactual de Jorge Errázuriz y Mitsubishi de Horacio Pavez.

En IRC, en tanto, Ford de Carlos Marsh fue el mejor, seguido por Chipezza de Andrés Hasbún y Aura de Óscar Ormeño. En J/105, los tres primeros fueron Scmitar de José Manuel Ugarte, Scotch Rocks de Carlos Pérez y Wichita José Tomás Errázuriz, respectivamente.

En J-24 los tres primeros para la Escuela Naval, Quique, Triunfante y Trepidoso.
En J/70, el vencedor fue Chucru de Carlos Kuhlental. Mañana, a partir de las 12 horas, se da inicio oficial a la competencia, con la travesía entre Castro Dalcahue de 22 millas náuticas.

300 Millas A3 Trofeo Grefusa, poco viento en el inicio.


copyright 300 Millas A3 Trofeo Grefusa

Fuente info 300 Millas A3 Trofeo Grefusa

La flota de las 300 Millas A3 Trofeo Grefusa afrontan las primeras millas con poco viento

La largada de la flota para los 22 barcos desde el náutico Moraira ha sido puntual, 12 horas, con un viento de 7 nudos del 320º

El primer paso obligado será en la isla de Tabarca, se prevé que en la tarde-noche de hoy la flota alcance la isla. Tras ella se dirigirán a aguas ibicencas, pasando por el islote de Venadrell, después Columbretes, Peña del Moro y Moraira, por lo que se esperan a las primeras unidades en la tarde-noche del viernes

Moraira (Alicante), 17 de enero de 2018

Las 300 Millas A3 Trofeo Grefusa se han puesto en marcha, con puntualidad. A las 12 horas el comité de regatas procedía a lanzar la regata con 22 barcos en la línea de salida con un viento que ha llegado a los 7 nudos de intensidad, sobre un eje del 320º (NW-Noroeste). Una salida muy estirada en la línea, aunque un grueso se ha decantado por el visor.

En los primeros compases los ‘grandes’ han optado por el bordo de fuera, principalmente el cartagenero Kundaka, el calpino Jeffertje II, los valencianos Cafés Granell y Pestañeo o el local Alzira-Moraira (Swan 75), el más grande de la flota. Otras unidades, y que entran en las quinielas para estar en el podio, se han decantado por el bordo de tierra, caso de Pajuelín XIII Benidorm, Phonemovil o el alicantino Dignity 3.

El primer paso que debe afrontar la flota es la isla de Tabarca, que si todo va bien y las condiciones de viento son buenas las primeras unidades atacarán ese paso en la tarde-noche de hoy miércoles. Tras dejar la isla frente a Santa Pola, pondrán rumbo a aguas ibicencas, pasando por el islote de Venadrell y de ahí rumbo a la isla de Columbretes (Castellón) para afrontar el último paso en Peña del Moro (Cullera) para llegar a Moraira en la tarde-noche del viernes.

Las previsiones de viento apuntan a que va a ser una edición ‘algo lenta’ como consecuencia de un viento muy inestable y poca intensidad. En el momento del cierre de la nota de prensa la flota de las 300 Millas navega muy cerca de Benidorm, con Llevant Blau, Kundaka-Elite Sails, Guaguanco, Phonemovil y Cafés Granell en el grupo de cabeza.

La regata de Moraira cuenta, un año más, con el seguimiento ‘on line’: http://www.tractrac.com/web/event-page/event_20180108_MillasdeMo/1236/

Rolex Circuito Atlántico Sur 2018, final de la ida a Punta del Este y primeras regatas para los J70



Fuente info YCA

Rolex Circuito Atlántico Sur 2018
Yacht Club Argentino – Yacht Club Olivos – Yacht Club Punta del Este – Yacht Club Uruguayo

Comienzo absoluto del #RCAS2018

Se está desarrollando en Punta del Este, Uruguay, la edición 2018 del tradicional Rolex Circuito Atlántico Sur, organizado por el Yacht Club Argentino, el Yacht Club Olivos, el Yacht Club Punta del Este y el Yacht Club Uruguayo y auspiciado por Rolex.

El sábado largaron para la pierna Olivos/Buenos Aires – Buceo – Punta del Este un total de 50 barcos repartidos entre las fórmulas ORC Internacional, ORC Club e IRC. El pronóstico se cumplió y los muchos nudos prometidos llegaron para quedarse junto con la lluvia.

“Fue un cruce duro” dijo Gonzalo Nandin, tripulante del Ladino Millenial. Esta tripulación, ganadora de la Serie B de ORC Club, está conformada (como su nombre lo indica) por navegantes jóvenes. “No tuve tantos cruces pero este fue el más áspero… lejos. 20, 25 nudos de frente. Desde las 7 de la tarde empezó a llover… y… no paró. El prono se cumplió a rajatabla así que nuestra estrategia funcionó. El espíritu millenial ayudó un montón.

Cometimos el error de ponerle las luces estroboscópicas en los salvavidas que usamos. De noche entraba una ola y ¡¡parecíamos luciérnagas!!”

El San Gregorio de Simón Simsiroglu fue el primero en arribar el domingo a las 11:37:36. No sólo se adjudicó la cinta azul sino también el primer puesto de la Serie A de ORC Internacional.

Hoy, lunes 15, comenzaron las regatas para la Clase J70. Se completaron dos pruebas con 18 nudos del Sur. Corren un total de 19 barcos con tripulaciones de Argentina y Uruguay. Viene liderando Pedro Garra con su Plan B con 3 puntos, seguido del Si Querida de Francisco Van Aermaete con 6. Completa el podio, empatado con el segundo, el xTreme4U de Ricardo Umpierre.

Las instrucciones, resultados y fotos están en el sitio oficial del campeonato.

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Resultados hasta ahora.

ORC Internacional

Serie A

1. San Gregorio – Simón Simsiroglu.

2. Gaucho – Funes de Rioja.

3. Mercenario 4 – Martín Nacarato.

Serie B

1. Dole – Nicolás Gonzalez.

2. Mad Max – Julián Somodi.

3. Don Ignazio – Carlos Murgia.

Clasificación General

1. Dole – Nicolás Gonzalez.

2. San Gregorio – Simón Simsiroglu.

3. Gaucho – Funes de Rioja.

ORC Club

Serie A

1. Diva – Diego Bogino.

2. Llanero – David Said.

3. Too Match – Álvaro Medali.

Serie B

1. Ladino Millenial – Pablo Maffei.

2. Happy Hour – Vicente Ragognetti.

3. Green Pepper – Ricardo Regner.

Serie C

1. Crossbow 2 – Guillermo Apraiz.

2. Cómplice – Diego Tosi.

3. Zafiro – Juan Pablo Cardona.

Clasificación General

1. Diva – Diego Bogino.

2. Ladino Millenial – Pablo Maffei.

3. Llanero – David Said.

IRC

Serie A

1. #TrendingTopic Johnny B. Good – Pablo Micetich.

2. Cabernet – Alejandro Bellini.

3. Piri Reis – Darío Pascual.

Serie B

1. Sinergia Life Manos – Polvrini/Ávila.

2. Pericles II – Guido Lepori.

3. Wanderer II – Ezeiquel Beltrocco.

Clasificación General

1. Sinergia Life Manos – Polvrini/Ávila.

2. # TrendingTopic Johnny B. Good – Pablo Micetich.

3. Pericles II – Guido Lepori. ​

Regata Chiloe 2018, toda la info

Fuente info Esteban Gomez

Regata Chiloé espera a más de 75 barcos

- La tradicional competencia, en su decimoquinta edición, se disputará entre el 20 y 27 de enero en una travesía donde debutan Dacahue y Hornopirén en el recorrido.

La largada oficial de la decimoquinta versión de la Regata Chiloé Santander-Bicentenario de la Armada de Chile 2018 será el próximo sábado 20 de enero y comenzará nuevamente en Castro. En total serán más de 75 barcos participantes (hasta ahora hay 84 preinscritos), en las siete categorías (Soto 40; IRC, IRC Chile, Crucero (25 preinscritos); J/105, J/70 y J-24), en las que se divide la carrera náutica y que reunirá a más de setecientos veleristas amateurs y profesionales de Argentina, Chile, España, Italia y Portugal.
La quinta fecha del Campeonato Santander Oceánico 2017-2018, tiene contemplada recalar en cuatro localidades antes de finalizar en Puerto Montt, el próximo 27 de enero, recorriendo los puertos de Dalcahue, Mechuque, Hornopirén y Calbuco, en una semana de intensa navegación.

Pablo Lorca, director ejecutivo del Club Náutico Oceánico, entidad que organiza la regata comenta que “en esta versión, la cuarta de los Soto40, la flota está más competitiva que nunca y que el panorama es incierto para jugársela con un favorito. Es súper destacable la gran cantidad de navegantes nacionales, además del debut de Sirtecom de Walter Astorga y Yali de René Vidal, totalizando nueve barcos en el archipiélago”.

Señala que “el Pisco Black trae dos refuerzos el español Guillermo Altaldil y el ex olímpico Felipe Echenique, chileno, radicado en Brasil. También es interesante destacar que dos timoneles son seleccionados chilenos olímpicos, Benjamín Grez (Pisco Black) y Andrés Ducasse (Apolonia). El único Soto sólo con chilenos es el BTG Pactual de Jorge Errázuriz, quien además corre con tres mujeres”.

Agrega: “el cambio de track, entrega un atractivo turístico especial y muchas expectativas tanto los capitanes como las tripulaciones tienen muchísimo que trabajar, producto de que a cada minuto son muy cambiantes las condiciones, el viento aumenta y disminuye en forma repentina, hay corrientes adversas, y todo esto puede ser una ventaja para unos y desventaja para otros”.

En tanto, Francisco Viada, timonel del Caleuche comente que “el cambio de recorrido es muy Interesante. Tenemos una larga desde la isla hacia el continente tirada (Mechuque-Hornopirén), que da un gran atractivo a la flota. Además, permitirá tener regatas más complejas en un circuito complicado, de muchos accidentes geográficos y de los reiterados cambios de vientos, las cambiantes condiciones climáticas y la belleza de sus parajes.”

Insiste que “nuestra clase IRC (18 preinscritos) está muy pareja y es quizás la primera vez que no hay favoritos. La llegada de dos Melges 33, dos barcos muy rápidos que pueden sorprender. A ellos le podemos sumar los mellizos Chispezza de Andrés Hasbún y Jack Daniel´s; Aura (ex Sirtecom), de Óscar Ormeño: Ford de Carlos Marsh y nosotros deberíamos estar en la punta”.

A Chiloé llegan como líderes Santander de Jorge Araneda en Soto40; Caleuche de la Escuela Naval en IRC, Cape Horn de Bernardo Emhart en Crucero y Grand Slam de Patricio Seguel, en J/105, respectivamente.

Rolex Sydney Hobart Yacht Race. Ichi Ban gana en tiempo corregido.

Fuente info Quinag

ROLEX SYDNEY HOBART YACHT RACE
26 DECEMBER – 1 JANUARY

Press Release
ICHI BAN IS NUMBER ONE AT LAST

Hobart, 29 December 2017 – Matt Allen’s Ichi Ban has been confirmed as the overall winner of the 2017 Rolex Sydney Hobart. With 28 races under his belt, this is the culmination of a quest to claim the top prize at one of the world’s most revered sporting occasions by one of Australia’s stalwarts of the sport of sailing. The coincidence of a new boat and a forecast that encouraged the 50-footers, made Ichi Ban one of the pre-race favourites. That should not in any way diminish the scale of this achievement. Ichi Ban needed to sail a near perfect race to beat their immediate opposition, both on the water and on handicap.

Victory was celebrated at the dockside prize giving, where Allen and his crew received the coveted Rolex timepiece and Tattersall Cup as just reward for the persistence, courage and skill exhibited throughout the race. For Allen, the moment was not without emotion. A winner of the race back in 1983, as crew on Challenge II, this is his first taste of success as an owner and skipper. Allen has come close before, including last year when the Derwent arguably robbed him and his crew.

“Winning this race is a dream for us all,” said a grinning Allen, who detailed their preparations. “We built a fast TP52 hull, strengthening and waterproofing it for offshore racing and the rigorous conditions of the Rolex Sydney Hobart. We took the rig from our old boat, incorporated the latest technology and combined it with the most amazing crew I have ever sailed with.”

Over the years, Allen and his crewmates have become accustomed to the vagaries of the race, its ability to punish weakness and to be selective with luck. “We had to push the boat all the time,” he explained. “You are not going to win this race without pushing and the crew did just the most incredible effort, from the judgment calls by Gordon Maguire and Will Oxley to the guys driving the boat. The crew left nothing on the table, they worked for each other and were inspirational.”

The race was not without issues. Sails were damaged and bodies bruised in the hard, downwind driving conditions of the second day. There was an alarming, fortunately brief, park up on the Derwent. Sailing Master, Gordon Maguire, on his 17th race was quick to recognize the crew’s contribution: “It was not the boat that won us the race and it wasn’t good fortune. We won it through sheer hard work and effort.”

Races can often be won and lost by decisions over when to press and when to pull back. In Ichi Ban’s case, there was little of the latter. There was no room. The usual caution to protect equipment and people was put to one side in a calculated throw of the dice. “It was everything or nothing,” according to Maguire, who has won the race twice before. “There was no point in not pushing 110% on the 27 December, because that was where the race would be decided. A point came where we said ‘stuff it’, forget the sails, just keep going. If it breaks we are out, if we don’t push we are out.”

Navigator, Will Oxley, also emphasised the critical significance of the human component in this race: “We’ve learnt a lot over the years and invested effort in making sure things function in all conditions. That allowed us to get the information we needed to make the correct decisions. But in this race, the most important element was the guys on deck, driving the boat and trimming. Those guys really won us this race.”

Bob Steel, the two-time winner of the Rolex Sydney Hobart, whose boat Quest posed the biggest threat to Ichi Ban, eventually finishing second overall, confirmed the importance of people: “The downhill conditions suited our boat, but it was hard work. You had to concentrate 24/7. It was physically very challenging. The guys on the winches grinding the spinnaker and the main in and out needed rotating every 10, 15 minutes to avoid complete exhaustion.”

The threat to the boat in such conditions can be severe, as Steel agreed: “As every puff comes through, you risk being knocked down and your race being over. You can completely wipe a boat out accidentally gybing at 30 knots.”

John Markos, Commodore of race organizer the Cruising Yacht Club of Australia, expressed the club’s delight at Matt Allen’s success: “Wins like this are career pinnacles. They reflect the effort that people put into their sport. Matt’s engagement in sailing and this race is total. As an administrator, he is on the board of the CYCA and is a past Commodore; he is President of Australian Sailing and is on the board of the Australian Olympic Committee. This is his 28th race; it has been a long time coming and we couldn’t be happier.”

Both Oxley and Maguire have raced around the world, and continue to compete at the highest level. They are professional yachtsmen held in high regard by their peers. When they speak, it is with measure and certainty; hardened sailors they may be, but they take pride in their work and this win clearly means a lot.

Maguire commented “Winning this race is a life experience. To do so once is amazing. The second time, it doesn’t diminish. Each race is so individual. The battle to win the trophy becomes its own entity and each medal has its own story, its own memories. This will probably be my most memorable because everyone on the boat wanted it so much. There wasn’t a quitter among us. Everyone backed everyone.”

“This is the first time I’ve won this race on handicap,” advised Oxley, whose experience as a navigator spans close to 40 years. “As an Australian, this is the biggest race you can win. I’ve done five round the world races, but the first question people ask you in Australia, when they know you are a sailor, is whether you’ve done the Rolex Sydney Hobart and how many. In that respect, this is certainly the biggest win of my career.”

Passion and determination go hand in hand in any form of success. Both are required to overcome the hurdles, the disappointments and frustrations. If Allen’s result this year is anything it is a sporting lesson: “It hasn’t really sunk in yet. The Rolex Sydney Hobart – it’s the premier event – everyone follows it and knows the winners of this race. I did my first in 1980 at the age of 17 and I’ve been planning this race since about 2001. It’s been a long-held passion to win it.” And now he has.

Rolex Sydney Hobart Yacht Race. La penalización a Wild Oats XI le da el triunfo a LDV Comanche.


© Rolex

Fuente info Quinag

ROLEX SYDNEY HOBART YACHT RACE
26 DECEMBER – 1 JANUARY

Press Release
LDV COMANCHE SECURES LINE HONOURS AND THE RACE RECORD

Hobart, 28 December 2017 – Sport is often determined by fine margins and yachting is no exception. After a phenomenal contest between Jim Cooney’s LDV Comanche and the Oatley family’s Wild Oats XI over the full 628nm of the Rolex Sydney Hobart concluded yesterday in the Derwent River, the line honours title for first to finish was eventually decided today in the protest room. An incident between the two 100-footers, shortly after the start, was adjudged in favour of LDV Comanche.

The initial provisional result was reversed to give Cooney a first line honours victory with his new boat in a record time of one day, nine hours, 15 minutes and 24 seconds, bettering by 4 hours 15 minutes, 56 seconds the previous benchmark set in 2016. At the dockside prize giving, Cooney and his crew were rewarded for their success in the southern hemisphere’s pre-eminent offshore race with the J.H. Illingworth Trophy and a Rolex timepiece, true acknowledgment of excellence, determination and endeavour.

In most sporting contests, there can only be one winner. In the battle to be first home in the 73rd Rolex Sydney Hobart, two highly-skilled, aggressively sailed yachts took the fight to each other from the very beginning to the very end. The result turned on a split-second decision taken as the yachts exited the Sydney Heads.

Undoubtedly, Cooney would have preferred to win the race on the water. All the same, he was in a celebratory mood as the enormity of his achievement sank in: “It was an exhilarating race. I loved every minute of it. The boat exceeded my expectations and who’d have thought we’d finish on the 27 December turning the Hobart into an overnighter!”

“The real race was on the water,” Cooney continued. “The result is a fitting testament to the crew and the potential of the boat. The guys were fantastic. Stan Honey is not just a navigator, he is the navigator. Jimmy Spithill, too, is brilliant. Nothing escapes his attention anywhere on the water or around him.”

Veteran navigator, Honey, on his sixth Rolex Sydney Hobart and previously a line honours winner in 2015, had this to say: “The conditions suited Comanche, but it’s always a challenge in a 100-footer in that kind of wind to sail the boat in such a way that you don’t break stuff. We had a lot of very good sailors paying very careful attention and my decisions were geared to giving us the fastest passage.”

Kelvin Harrap, along with America’s Cup star and former Rolex World Sailor of the year Spithill, provided the tactical acumen. Harrap reflected on the character of the race: “We struggled a little with the wave-length, and kept putting the nose in the water a lot more than previously. We had our biggest sail on in 35 knots, and things were starting to get a bit crazy. We had to back off at one stage because people were getting washed around the deck. It was then a huge test to go from blasting in 30 knots, to being patient and calm in three knots.”

Following the light-wind start on 26 December, the 73rd Rolex Sydney Hobart went from a slow-burning fuse to a fully primed fire cracker overnight. The leading boats lit the afterburners in response to the building north easterly. Armed with a tailwind and initially subdued sea state, the entire fleet enjoyed the dream conditions.

As widely predicted, LDV Comanche relished the opportunity to show her prowess and had built a reasonable lead by the early hours of the second day. 20nm ahead of her nearest rival, she was nearly 50nm ahead of last year’s race record pace. Astonishingly, several others were also bettering the 2016 progress.

The near perfect downwind conditions allowed the pacemakers to set a brutal tempo. The 30-knot nor’easter combined with 1.5 metre waves off the New South Wales coast at daybreak; less jarring than the 3m waves confronting the fleet as it edged into the eastern edge of Bass Strait later in the day.

Dismissing Black Jack and InfoTrack, the two other 100-foot Maxis, Wild Oats XI conducted a dogged pursuit of LDV Comanche; applying pressure and snipping away at the lead. By the late afternoon, the two frontrunners were virtually side by side. The race was compelling viewing.

The Derwent had long been predicted to be the critical point in the race. Whoever entered first would find any physical advantage threatened by the capricious nature of the river. Wild Oats XI and Comanche are polar opposites in hull form. One a wraith-like bullet; the other all power and muscle. According to Mark Richards, the skipper of Wild Oats XI: “The one thing you don’t need in the Derwent is power.”

The contrast between the fast planing conditions experienced earlier in the day and the near-windless finish could not have been greater. From a three-metre seaway, decks awash, constant trimming, crew and weight stacked far aft and on the high side to flat calm, weight forward and minimal movement.

The stress levels were the same. Pressing the accelerator hard for nearly 24 hours straight takes a toll on personnel and equipment. Keeping one’s nerve, eking motion from zephyrs and choosing the right lane in the light is just as demanding. “Hugely stressful times,” according to Richards, despite a combined total of 301 Rolex Sydney Hobart Yacht Races within the Wild Oat’s XI crew.

Navigator, Ian Burns, enjoyed the race despite the eventual result: “We had the most incredible weather window. Historically, this is usually a bash to windward in a southerly, a little bit of hard running and a bit of drifting. Every single race I’ve ever done has had those three things except this one. We were reaching and running with downwind sails the whole time.”

In the end, the race to be first home on the water came down to a single manoeuvre judged to have been mistimed. Yet to remember the line honours contest for this reason would be an injustice. This was yacht-racing in its purest form. Man and machine against the elements in all their guises.